La Gerencia en la Era del Conocimiento, La Información y su Impacto en el Desarrollo Sostenible.

TIEMPOS DE CAMBIO

El Futuro que predecimos ahora es inevitable, nosotros podemos influir sobre él si sabemos lo que queremos ser. Nosotros podemos y debemos encargarnos de nuestro destino. Para aprovechar las oportunidades y ser menos vulnerables a las amenazas debemos entender mejor las tendencias de cambio. La época exige cambios, pero también ofrece enormes oportunidades de prosperidad para los países, las empresas y los individuos. Para eso es necesario aprender a manejar el cambio. El primer paso es entender exactamente en que consiste la economía de la información global y en qué nuevas formas ejerce presión sobre las organizaciones del sector privado y del sector público para que cambien. Aquellos que puedan adelantarse a los cambios gastarán menos esfuerzos en protegerse a enfrentar a lo inevitable. Aquellos que conozcan los cambios prominentes estarán más capacitados para usarlos en su propio beneficio. Para encontrar sentido a los grandes cambio de hoy, y pensar estratégicamente en ellos, ha de conseguir algo más que datos informáticos, ráfagas de información y listas de predicciones. Las innovaciones tecnológicas surgen en el encuentro de observaciones, manipulaciones, investigaciones de los individuos y también de las revoluciones y cambios sociales. Las costumbres, el sistema social y la cultura condicionan las tecnologías que a su vez modifican nuestra manera de vivir.

EL NUEVO CAPITAL - EL CONOCIMIENTO


El acontecimiento económico más importante ha sido el nacimiento de un nuevo sistema para crear riqueza que no se basa ya en
la fuerza sino en la mente. Con las tecnologías de la información y de la digitalización, ya no manipulamos directamente las cosas y los objetos, sino que usamos códigos, señales, robots, refinados métodos de fabricación, apoyados en ordenadores y la información. Empezaron a producir artículos cuya calidad no era fácil de que fuese igualada en los mercados mundiales. El trabajo se centra cada vez más en objetos inmateriales. La competencia de los países y las empresas se basa en lo que la doctora Moss Kanter llama los “activos dorados de clase mundial”: concepto que se refiere a las ideas y las innovaciones, a las formas creativas de abordar a los clientes. La competencia se refiere a las destrezas y habilidades usadas para proporcionar valor al cliente. Y las conexiones se refieren a los vínculos y a las asociaciones con clientes y proveedores, con el sector público, conexiones con redes de proveedores de cualquier parte del mundo.
La electrónica asegura hoy el transporte de la información y de las decisiones de la misma manera que los mensajes del código genético lo hace en los seres humanos con un mínimo de energía.

Estas nuevas revoluciones y generaciones eliminarán muchas de las limitaciones históricas de tiempo y espacio cambiarán radicalmente la forma en que vivimos, trabajamos y nos entretenemos. Las transformaciones tecnológicas han revesado el gigantismo industrial hacia pequeñas unidades de producción a la diversidad del consumo. El tiempo parece ya no contarse en minutos sino que, digitalizado, ya hablamos de milisegundos.

El poder de mejor calidad se deriva de la aplicación del conocimiento. La buena calidad implica mucho más eficiencia, usar el mínimo de recursos del poder para alcanzar una meta.

El conocimiento sirve también de multiplicador de la riqueza y de la fuerza. Puede utilizarse para aumentar las fuerzas o las riquezas disponibles. El conocimiento es la más democrática fuerza del poder.

LA GLOBALIZACIÓN

La tecnología de la informática - la comunicación que une al mundo - implica que la gente está cada día más consciente de los estándares que existen en otros lugares y no compra productos locales si sabe que existen mejores y más baratos producidos en otras partes. De la misma manera las empresas y los inversionistas mundiales también buscan por el mundo no sólo productos y servicios sino los mejores lugares donde invertir y los países competirán por atraer inversiones internacionales.

La Globalización consiste en que los negocios no tienen fronteras. Las economías funcionan a velocidades supersónicas. Los nuevos ordenadores y las redes de comunicación no sólo posibilitan la variación y la adaptación a las necesidades de los clientes de los productos existentes y la creación de otros nuevos, sino que también hacen que la velocidad de tramitación de las operaciones las convierten en instantáneas.

A medida que los sectores de servicio e información crecen en las economías avanzadas y a medida que la propia fabricación se informatiza, la naturaleza de la riqueza cambia necesariamente.


<<Anterior    Siguiente>>